Las métricas de vanidad son cómodas e inútiles
Las sesiones, los seguidores y las impresiones son fáciles de hacer crecer y fáciles de celebrar. Tampoco te dicen si el marketing está generando dinero. Medir el ROI de growth significa conectar el trabajo con el pipeline y los ingresos, no con la actividad.
Las métricas que realmente importan
- Pipeline creado e influido por el marketing
- Costo por lead calificado, no costo por clic
- Tasa de conversión de visita a oportunidad calificada
- Costo de adquisición de cliente y periodo de recuperación
- Ingresos atribuibles a cada canal en el tiempo
La atribución es difícil, hazla igual
Ningún modelo de atribución es perfecto, sobre todo con los largos ciclos B2B y la búsqueda con AI. La respuesta no es rendirse y contar clics, es acordar un modelo, mantenerse consistente y juzgar la tendencia.
Un ritmo operativo simple
Define primero el resultado de ingresos. Mapea cada jugada de growth a cómo debería mover ese resultado. Reporta un pequeño conjunto de métricas que escalen hacia los ingresos, revísalas con una cadencia constante y reasigna hacia lo que se acumula. Si una métrica no cambia una decisión, deja de reportarla.
Si una métrica no cambia una decisión, deja de reportarla.